Gabinetes de la India, lámparas del sur de Francia, jarras suecas, esmaltes mediterráneos... todo junto hace de esta cocina un lugar encantador, sencillo y con mucha personalidad. La reforma, según palabras de sus propietarios, se hizo queriendo mantener el espíritu sencillo y rústico original. Yo creo que lo han conseguido, ¿y vosotros?