Con "Quedamos en..." iniciamos una serie de posts periódicos (uno al mes, más o menos) en la que un grupo de blogueros de España e Hispanoamérica recorreremos las diferentes estancias de una casa, dando cada uno nuestro singular punto de vista, reflejo de nuestros gustos, estilos, etc. Con esta acción conjunta pretendemos ofrecer una visión plural del mundo de la decoración. Hoy comenzamos con lo primero que vemos al llegar a una casa: el recibidor
Los que me seguís habitualmente ya sabéis que siempre intento traeros ideas asequibles para pisos y apartamentos como en los que vivimos la mayoría de nosotros. De entre todos los recibidores que hay en la red, es muy difícil quedarse sólo con uno, por eso he intentado escoger uno que responda a lo que yo trato de transmitiros con este blog. Tenía que ser un recibidor sencillo, práctico, económico y actual.
Hay que tener en cuenta que el recibidor es la primera impresión que tenemos al entrar en una casa. Por eso, para mi, es importante que transmita un poco de lo que te vas a encontrar dentro y que diga algo de nosotros. Pero a la vez debe ser práctico, es fundamental tener un sitio donde dejar las llaves y el correo, apoyar el bolso o dejar un abrigo.
Para las casas pequeñas, el blanco es un color perfecto, lleno de luz y amplia el espacio. Sin embargo, a mi me resulta algo frío por lo que me gusta darle algo de calidez, y para eso las plantas, la madera y el mimbre son perfectos. Además siempre os recomiendo dar un toque de calidad con algún objeto de valor, una antigüedad o una obra de arte.
Creo que este recibidor responde a la perfección a mis máximas en decoración, sin olvidar el presupuesto, que en este caso es mínimo. Es sencillo, funcional, barato y estiloso y deja las puertas abiertas a cualquier variación que lo adapte a nuesto gusto. ¿Y si cambiamos el cuadro por una de nuestras colecciones? ¿Y el cesto por unas cajas de frutas viejas? Podemos poner una foto de la familia que nos reciba al entrar o unos colgadores para las llaves... Ya sabéis, se trata de hacerlo nuestro ;)
Cuando yo tuve que enfretarme a la decoración de mi recibidor tenía un reto importante: es un pasillo muy estrecho y sin iluminación natural. Además, vivo en una casa pequeña, donde el espacio para guardar cosas escasea. Por eso nos decidimos por pintarlo entero de blanco e iluminarlo bien, así conseguíamos que no diera sensación de agobio. Los muebles ( la billy de IKEA) también son blancos para que pasen desapercibidos, pero nos permiten guardar un montón de cosas... Escogimos un bonito kilim para el suelo que le da color. Rematan el conjunto el cuadro, una pequeña obra de arte de una pintora asturiana; las hortensias secas de las que ya os hablé en
Y mis hortensias; algún recuerdo y la colección de fotos de la pared de enfrente.
Si tenéis más espacio y más presupuesto, estas son otras ideas que a mi me han encantado...