Yo soy muy indecisa y tanto en decoración, como en moda, siempre que dudo, opto por lo más sencillo. En parte, es porque tengo miedo a cansarme de algo muy marcado. Pero esta foto me dio una idea. Si eres como yo, poco atrevida y no acabas de decidirte por empapelar una habitación entera, esta opción es perfecta para ti. Escoge un paño de pared y deja volar tu imaginación, juega con colores, estampados, texturas y estilos. Date un gustazo. Consigue un efecto abigarrado, barroco y deja el resto de la habitación en blanco. El resultado puede ser gencial. Además, si metes la pata, sólo tendrás que cambiar este cachín.
¡¡¡Feliz fin de semana!!!